miércoles, 15 de agosto de 2012

Sucedió en verano

Siempre le estaré eternamente agradecido, por cada mañana que, tras la ducha, se acercaba desnuda al balcón a cerrarlo

lunes, 23 de julio de 2012

domingo, 24 de junio de 2012

El contemplador

La vida del que espera, es la vida del contemplador.

Ve pasar las horas, las cuenta, las mira, las conoce, las detesta.
Repasa lo último explicado, las claves, las coordenadas.
Todo está en orden y sin embargo, espera.
Y ahí encuentra motivos para no querer esperar.
El que deja esperando corre el riesgo de no encontrar a nadie cuando decida aparecer.
Si el contemplador analiza su tiempo y lo valora, posiblemente halle razones de sobra para abandonar.
Y es así como el que espera, aprende de su mentor, dando paso a una nueva especie de criaturas que hacen esperar, en una cadena de contempladores y hacedores de esperas interminable, con mediciones del tiempo inexactas, con motivos para olvidar los motivos que hacían esperar.

martes, 5 de junio de 2012

Es un hecho que los días sin ti son mucho menos productivos que los días a tu lado

jueves, 31 de mayo de 2012

No dejaré que me abandone, si puedo irme antes
No dejaré que me rompa el corazón si puedo arrancármelo antes
No dejaré que me compadezcan si ya estoy sintiendo pena por ellos

Y no habrá despedidas para aquellos que bailaron en mis fiestas
me iré y caminaré sabiendo que me recompondré
que todo esto no me importará
que hace tiempo ya que dejó de molestarme

y cuando cruce la puerta cuestionaré mi poder para marcharme y pensaré si el no llorar por quienes bailaron en mi cuerpo es un reproche o un consuelo
y querré girar la cabeza
para entonces no quedará nadie

martes, 15 de mayo de 2012

el día que vuelva a escribir tal vez lo haga sobre ti.
sobre tus cabellos a media tarde
sobre el cabreo que pillé aquel día
sobre lo triste que estuve
o lo incomprendida.
tal vez escriba sobre él, sobre su ingenuidad, sobre su ignorancia general
o quizá sobre mi, sobre la pobreza, la falta de ímpetu. la fragilidad sin elegancia
esa debilidad que me postra contra el sofá y me impide hacer cualquier cosa.
tal vez hable de todas esas verdades, tal vez de otras
pero mientras, dejaré que mis vaguezas venzan a cualquier otro impulso
y así no pensar en todas esas cosas sobre las que debería estar escribiendo.