martes, 23 de abril de 2013

lunes, 8 de abril de 2013

Cómo cumplir un pacto


aunque a veces quiera matarte
a veces quiera acabar contigo
tenemos que hacer un pacto
un pacto sagrado
y cumplirlo
prométeme que me recordarás que no puedes hartarte de mi por mucho que lo parezca

viernes, 22 de febrero de 2013

uno de los días en que odié

yo quería salvarte a ti como una vez tú me rescataste a mi.

y tal vez ese sea el origen del mal, no tú.
y es mi incapacidad la que me frusta y no tú.
y es mi exigencia la que me bloquea porque no me gusta, y no tú.

tal vez
o tal vez seas tú.
es bastante posible.

lunes, 14 de enero de 2013

las chicas cuando lloran...


Las chicas cuando lloran esperan ser bonitas.
Sentir sus cálidas lágrimas cruzando sus mejillas y que el amor de sus vidas las contemple con tristeza y no pueda soportarlo.
No quieren que se acostumbren a verlas llorar, no quieren que simplemente pasen de largo y que sean unas lágrimas ya viejas, ya vistas... unas lágrimas pasadas de moda.
Eso sólo genera más lágrimas. Como ríos de llanto bajando con fuerza por esas caras hinchadas del esfuerzo, como un torrente de agua que destroza lo que encuentra a su paso.

No, en ese momento, las chicas que lloran tal vez no son tan bonitas, pero aún necesitan el abrazo que las calme, la voz que les pregunte, la lágrima que llore con ellas.
Esas chicas no se sienten cómodas llorando en bata, con el pelo sucio y cansadas de todo el día. Esas chicas que se sorben los mocos no se sienten bellas en su llorar, y sin embargo una vez se imaginaron llorando como si fueran las mujeres más bonitas entre todas las mujeres.

Por eso, a partir de ahora, cuando lloren, llorarán solas.
No quieren que mire aquel que no esté preparado para contemplar esa belleza.

sábado, 12 de enero de 2013

viernes, 7 de diciembre de 2012

Quien pudiera llegar...



La carrera nocturna, la tensión y los temores aflorando en un volante enajenado que nos impulsaba a acelerar hasta una misma meta a la que llegar desde dos direcciones opuestas.


"Esto no va a acabar bien" entendí en tus labios aunque no oí nada.
Lo siguiente que recuerdo fueron nuestros cuerpos volando por los aires, el olor de la explosión, tu cara girando en un intento de mantener la mirada, literalmente vacía, en algún punto concreto entre la carretera y mi piel ardiendo.